sábado, 23 de agosto de 2014

Imágenes

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Un texto dramático se puede empezar a escribir de muchas maneras: con una idea, una estructura, una historia, una metáfora, un sentimiento. Pero su auténtico proceso comienza sólo cuando la unidad viva de la imaginación, la imagen, aparece al fin.

Siguiendo a Bachelard, podemos decir que una imagen no es un recuerdo ni una percepción. Es la fundación de un objeto nuevo, único. Que se alimenta del recuerdo y de la percepción, pero es otra cosa. Sartre hablaba de “enajenar el objeto”, sacarlo del entramado, del sistema de objetos en el que se halla atrapado: peso, medida, precio, utilidad. Aislarlo. Reconstruirlo mentalmente, imaginariamente.

La indagación sensorial consiste en concebir una imagen y desplegarla con cada uno de nuestros sentidos. Y ese es un procedimiento básico de la escritura dramática. Es la densidad de la percepción la que permite la corporización de una idea. Una idea que no puede ser PERCIBIDA nunca dejará de ser eso: una idea.

La Sensorialidad es una herramienta clave del autor. Con ella viaja e indaga en su mundo fantástico.

La mezcla de la indagación sensorial con la dramática y la poética configuran un fenómeno de “apareamiento fantástico” que da cuerpo a la pieza futura.

El primer paso del proceso es, entonces, poder concebir esa primera imagen: concreta, única, simple y despojada de juicios de valor.

Propongo apenas algunas. Sumen las suyas y podremos comentarlas.

- Un árbol de hojas amarillas.

- Ruido de motor de heladera.

- Olor a nafta.

- El tic tac de un reloj despertador.

- Un piano blanco.

- Un oso de juguete.

- Música de iglesia.

- La casilla del bañero de la playa.

- Un perro mojado.

- Una pila oxidada.

El diseño clásico

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“El DISEÑO CLÁSICO implica una historia construida alrededor de un protagonista activo que lucha principalmente contra fuerzas externas antagonistas en la persecución de su deseo, a través de un tiempo continuo, dentro de una realidad ficticia coherente y causalmente relacionada, hasta un final cerrado de cambio absoluto e irreversible.”

 

EL GUION, Robert McKee

Presto

 

Presto, de Pixar, un ejemplo del “Diseño Clásico”.

sábado, 16 de agosto de 2014

Antes de empezar

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10 cosas que hay que saber sobre el guion antes de empezar a escribir.

1. En el mundo de la escritura dramática no hay reglas a seguir sino “principios” que funcionan. Para Carriere, todas las reglas del guion se pueden resumir en una sola: cautivar y mantener la atención del espectador. “Una expresión que no interesa no existe”.

2. “El guion es un estado TRANSITORIO. Una forma PASAJERA destinada a desaparecer. Como la oruga que se convierte en mariposa” (Carriere).

3. El guionista es a menudo un individuo móvil y curioso. Salta de un tema a otro. Lee por obligación las cosas más diversas. Anota frases que escucha en los bares. Si no se posee esta “curiosidad” mejor olvidarlo.

4. El guionista sabe bastante bien la mayoría de las veces cómo se hace una película. Cuánto tiempo lleva. Cuánto cuesta. Cuánto dura. No hay escritura más acotada que la de un guión. Es en estos límites que el guionista debe encontrar su libertad.

5. Existen vaivenes en el trabajo del guionista. La escritura del guión debe siempre ir y venir entre la indagación y la estructura, la búsqueda y el plan, lo poético y lo lógico.

6. La Nada no existe. Todos estamos inmersos en un mar de historias, atravesados, constituidos por ellas. Crear es ordenar.

7. La escritura es fragmentaria.

8. En los buenos guiones importa más el CÓMO que el QUÉ. Todas las historias han sido contadas. Lo que interesa es su tratamiento, el mundo que descubren, los personajes que las encarnan.

9. La calidad de un guion habita en lo micro, en la escena, en el diálogo.

10. Debe rechazarse el lenguaje literario para hablar del guion. El guion YA ES la película. El guionista es más un cineasta que un escritor. El cine como técnica, no es en su aparición un nuevo lenguaje. Recién lo es cuando aparece el montaje. Escribir guiones es más montar que escribir. En la narrativa, las palabras tienen valor por sí mismas. Importa qué palabra se usa para contar. En el guion (salvo en el diálogo) la palabra es contingente, está ahí en lugar de imágenes.